Propiedad industrial e intelectual para startups y pymes: cómo proteger tus activos

Una marca registrada a tiempo, un contrato de cesión de derechos bien redactado o un código fuente correctamente protegido pueden valer, en una operación de venta o de entrada de un inversor, más que buena parte del inmovilizado material de la empresa. Es habitual que las pymes en crecimiento traten sus activos intangibles como un trámite menor, hasta que aparece un competidor con un nombre parecido o una due diligence que pregunta quién es realmente el titular del software que la empresa vende. En este artículo de Segú Assessors repasamos la diferencia entre propiedad industrial y propiedad intelectual, qué se registra en cada organismo y qué particularidad tiene Cataluña que la mayoría de guías genéricas no menciona. ¿Es lo mismo propiedad industrial que propiedad intelectual? No, y confundirlas es el error más frecuente. La propiedad industrial protege signos distintivos y creaciones con aplicación técnica o comercial: marcas, nombres comerciales, patentes, modelos de utilidad y diseños industriales. Se gestiona a través de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), con sede única en Madrid y competencia sobre todo el territorio nacional (no hay registros territoriales por comunidad autónoma para marcas o patentes). La propiedad intelectual protege obras originales: código fuente…