Comenzar una actividad empresarial en España implica también cumplir con determinadas obligaciones fiscales. Conocer bien qué impuestos paga una empresa desde el inicio es clave para evitar errores y sanciones.
En este artículo de Segú Assessors te explicamos los impuestos más importantes, cómo y cuándo se declaran, y qué diferencias existen según el tipo de empresa. Si estás en tu primer año, esto te interesa.
Impuestos según la forma jurídica de la empresa
Uno de los primeros factores que determinará qué impuestos paga una empresa es la forma jurídica que adopte. Las más comunes son el autónomo y la sociedad limitada (SL).
Los autónomos tributan por IRPF y pagan sus impuestos mediante pagos fraccionados trimestrales. En cambio, una SL tributa mediante el Impuesto sobre Sociedades, con un calendario distinto.
Las diferencias entre impuestos son relevantes en términos de carga fiscal, responsabilidades legales y deducciones disponibles.
Diferencias entre autónomos y sociedades limitadas
Elegir entre ser autónomo o montar una SL impacta directamente en los impuestos empresa primer año y en la gestión administrativa.
Los autónomos tienen más sencillez operativa, pero menos cobertura legal. Pagan IRPF y cotizaciones. Las SL, en cambio, tienen obligaciones más amplias.
En cuanto a fiscalidad, la sociedad limitada en España ofrece más deducciones y ventajas si se prevé una actividad importante desde el inicio.
Impuesto sobre Sociedades en el primer ejercicio
Si decides crear una SL, deberás presentar el Impuesto sobre Sociedades desde el primer año, el cual grava los beneficios netos de la empresa.
Para empresas de nueva creación, el tipo reducido es del 15% durante los dos primeros ejercicios con base imponible positiva. Luego pasa al tipo general del 25%.
El modelo 200 se utiliza para la declaración anual. El modelo 202 sirve para pagos fraccionados. La presentación suele hacerse en julio del año siguiente al ejercicio fiscal.
Declaraciones de IVA en empresas nuevas
El IVA es un impuesto indirecto que deben declarar tanto autónomos como sociedades. En general, se presenta mediante el modelo 303 de forma trimestral.
Si el volumen de operaciones es elevado, se puede exigir presentación mensual y remisión de facturas por el SII. El modelo 390, por su parte, resume el IVA anual.
Una empresa nueva en España debe declarar la diferencia entre el IVA repercutido y el IVA soportado, lo que puede generar saldos a ingresar o a devolver.
Retenciones fiscales y modelos trimestrales
Las empresas deben practicar retenciones fiscales en determinadas operaciones. Esto incluye nóminas, alquileres o servicios profesionales.
Los modelos más comunes son:
- Modelo 111: retenciones a trabajadores y profesionales.
- Modelo 115: retenciones por alquileres.
- Modelo 130 o 131: pagos fraccionados de IRPF si eres autónomo.
Estas declaraciones se presentan trimestralmente durante los primeros 20 días de abril, julio, octubre y enero.
Otros impuestos a tener en cuenta
Además de los generales, existen otros impuestos aplicables según la actividad o localización:
- Impuesto de Actividades Económicas (IAE): exento si facturas menos de 1 millón de euros.
- Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI): si tienes un local en propiedad.
- Impuestos medioambientales o especiales: según actividad específica.
Estos tributos pueden depender de ayuntamientos o comunidades autónomas, por lo que conviene revisar la normativa local.
Gastos deducibles en el primer año de actividad
Uno de los aspectos más importantes en la planificación fiscal de empresas nuevas son los gastos deducibles.
Entre ellos están los gastos de constitución, alquileres, suministros, asesoría, publicidad, material, seguros o servicios informáticos.
En estos casos, es importante conservar justificantes y facturas para poder deducir correctamente.
Obligaciones fiscales durante el primer ejercicio
Durante el primer año de actividad, la empresa deberá presentar declaraciones fiscales incluso si no ha tenido ingresos.
El calendario fiscal de empresas en España incluye plazos para declaraciones trimestrales, pagos fraccionados y modelos informativos anuales.
No cumplir con los plazos puede acarrear sanciones, recargos o pérdida de bonificaciones: por eso es importante llevar un control riguroso.
Errores fiscales comunes en el primer año
Durante el primer año de actividad, es habitual cometer ciertos errores fiscales que pueden acarrear sanciones innecesarias.
Algunos de los más frecuentes son presentar los modelos fuera de plazo, no aplicar correctamente las retenciones obligatorias o incluir gastos no deducibles.
También es un fallo recurrente no declarar si no hubo actividad, lo que puede generar multas automáticas, o confundir gastos personales con los de la empresa.
Cuánto paga una empresa de impuestos en España
Responder a cuánto paga una empresa de impuestos depende de su facturación, beneficios y estructura; no todas pagan lo mismo.
Una SL nueva podría tributar al 15% sobre beneficios y liquidar IVA cada trimestre. Si no hay actividad, puede declarar a cero.
Además habrá que considerar retenciones, tasas y otros tributos según el caso.
Segú Assessors, tu mejor aliado para gestionar qué impuestos paga una empresa
En Segú Assessors, asesoría fiscal en Barcelona, entendemos las dudas que surgen al comenzar una actividad empresarial. Sabemos que el primer año es clave para sentar las bases.
Por esta razón, nos encargamos de todas tus obligaciones fiscales como empresa nueva, desde el alta hasta la planificación del segundo ejercicio.
Si quieres saber exactamente qué impuestos paga una empresa en tu caso, contáctanos y resolveremos tus dudas con claridad y profesionalidad.
Preguntas frecuentes sobre qué impuestos paga una empresa
Sí. Aunque no hayas facturado, debes presentar declaraciones en plazo para evitar sanciones por presentación fuera de plazo.
Se declara anualmente, en general antes del 25 de julio del año siguiente al cierre del ejercicio.
No. Las empresas con una facturación inferior a un millón de euros están exentas del pago, pero deben estar dadas de alta.
Sí. Los gastos de notaría, registro y trámites iniciales son deducibles en el primer ejercicio.
Sí. El tipo reducido del 15% en el Impuesto sobre Sociedades durante los dos primeros ejercicios es una de ellas.
Sí. Debes presentar el modelo correspondiente en plazo aunque no tengas actividad.
El modelo 111, de presentación trimestral, sirve para declarar retenciones en nómina y a profesionales externos.





